En esta ocasión llega “Le Registre Oublié”, un pequeño juego programado en BASIC que destaca por haber sido desarrollado con ayuda de inteligencia artificial.
El proyecto surge como continuación directa de PENDU AI, otro título experimental creado bajo el mismo concepto. Según su autor, ( TITAN ), el desarrollo se completó en apenas dos días, lo que lo convertiría en el segundo juego completamente funcional para Amstrad CPC diseñado con asistencia de IA.
Para mantener la filosofía del proyecto, el creador explica que decidió no modificar los gráficos generados durante el proceso. Su participación se limitó a mantener conversaciones con las herramientas de IA Claude y Copilot para dar forma al concepto inicial y posteriormente generar la imagen de disco DSK.
Un laberinto en la oscuridad
“Le Registre Oublié” propone una mecánica sencilla pero original. El jugador asume el papel de un fantasma que explora un laberinto sumido en la penumbra en busca de letras dispersas. El objetivo es reunirlas para reconstruir un nombre oculto.
En cualquier momento es posible intentar adivinar el nombre correcto, pero hay un problema: el tiempo corre. El juego incluye 365 nombres en memoria, y el jugador deberá descubrir el correcto antes de que el cronómetro llegue a cero.
Una historia entre fantasmas
El juego también incluye una pequeña historia que aporta contexto a la aventura.
Cuando una persona muere, su alma no desaparece sin más. En una dimensión envuelta en niebla y silencio, unos espectros se encargan de recibir a los recién llegados y guiarlos hacia el más allá. Para hacerlo, deben pronunciar su nombre.
Sin embargo, un fantasma bromista ha provocado el caos: las letras de todos los nombres han sido dispersadas y las identidades se han mezclado por completo. Como consecuencia, las almas han quedado atrapadas en esa dimensión, incapaces de continuar su camino.
La única esperanza es Pinky, un fantasma valiente —y algo torpe— que se ha propuesto recuperar las letras perdidas y reconstruir los nombres antes de que sea demasiado tarde.
Descarga disponible
Los interesados pueden probar este curioso proyecto descargando la imagen de disco DSK, disponible a través del enlace compartido por el autor, tenemos también la versión española traducida por Shacpc.
Una propuesta sencilla, pero que demuestra cómo incluso en pleno siglo XXI siguen apareciendo nuevos desarrollos para Amstrad CPC, ahora además con el apoyo de la inteligencia artificial.

